

Amantes, tal vez. I"Odio que fumes", dijo sin alterarse. Sabía que de todos modos no iba a dejar de fumar. Era casi rutinario.Amantes, tal vez. I
"Lo sé", le contestó ", algún día..."
No terminó la frase; no valía la pena decir mentiras. De todos modos apagó el cigarro cuando se acercó a él. Se fundieron en un beso.
"Apestas", le dijo el otro. Y era verdad: el olor del cigarro le hacía sentirse enfermo. Pero no podía dejar de besarlo.
Su vida no era perfecta, pero era suya. Por fin algo era suyo de verdad.
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